Mi regreso a Madrid fue como una bofetada… de calor. En Bélgica por estas fechas no hace frío, pero hace dos semanas que llegué a España y desde entonces no he parado de sudar (es un decir, eh, no os vayáis a creer que transpiro como Camacho).

 

currisVolví y me encontré Madrid abierta en canal, con todas las tripas por fuera, sobre todo en la zona de Príncipe Pío. Si me dijesen que hemos retrocedido 3000 años y que justo ahí están construyendo las pirámides, no me costaría mucho creérmelo. Quizá la parte que menos me encajaría sería ver a los obreros con los chalecos fluorescentes y la ropa de trabajo, en lugar de la faldita egipcia, que por otro lado, sería mucho más cómoda con este calor. Por esas cosas de la indumentaria, los obreros me recuerdan más a esos muñequitos verdes de Fraggle Rock (¿Curris?) que no dejaban de construir con palitos.  Si suena un poco a alucinación debe ser que el calor me está afectando.

 

ClooneyA pesar del calor, y de la ironía que puedan desprender los anuncios de compresas al respecto, en verano me gusta ser mujer (durante el resto del año también, pero en verano aún más). Quien crea que sigo delirando, sólo tiene que darse una vueltecita cualquier día de estos por, pongamos un ejemplo, las cercanías de Plaza Castilla o a lo largo de la Castellana. Si es durante las horas del medio día mejor. Porque a George Clooney en el anuncio de Emidio Tucci el traje le quedaba clavado, pero claro, seguro que en el estudio de grabación tenían aire acondicionado. Los caballeros que tienen que ir en traje a las tres de la tarde en pleno julio no tienen tanta suerte. Da calor sólo mirarlos.  Y sí, en invierno se cambian las tornas, pero si hace frío te puedes poner un abrigo, en cambio si hace calor y tienes que llevar traje de chaqueta y corbata… 

 

Y así, poco a poco, me voy readaptando a esta nueva etapa en mi vida. Por eso, nueva etapa, nuevo blog.

 

P.D. Todo lo anterior está en Una Pica en Flandes