Hoy empiezan mis vacaciones, otra vez. Es que una acaba por aficionarse a estas cosas.
Hace un mes que volví a mi madrid-guera (porque con los túneles y boquetes que tiene ya me diréis si no qué es lo que parece) natal y fue entonces cuando comenzaron mis vacaciones de verano, dado que en Amberes tuve exámenes casi hasta el último día.
Pero esa sensación de ociosidad absoluta, de no tener nada que hacer, a mi se me hace muy rara. No sé estar sin hacer nada, me aburro. Podía haberme ido de viaje, pero después del erasmus mi bolsillo se ha quedado tieso y no está mi economía para hacer excesos. Así que una semana después ya estaba trabajando de becaria en una empresa. No es la solución a mis problemas económicos, pero al menos estoy aprendiendo y cogiendo experiencia, en lugar de levantarme cada día a las dos de la tarde. Lo bueno es que a pesar de haber empezado las prácticas en julio, me dan todo agosto de vacaciones. No me haré rica durante este verano, pero tampoco creo que me vaya a herniar demasiado.
Tres semanas levantándome a las 7 para ir a trabajar han sido más que suficientes para reencontrarme con el metro y la fauna que lo puebla. Un año es largo (según como se mire) pero, como en la naturaleza, aunque cambien los ejemplares, las características de cada especie permanecen constantes. Por ejemplo, la aguililla. Ejemplares propios de esta especie son, por lo general, algunas señoras de entre 45 y 55 años, que sirviéndose de ligeros bolsazos y de su reducida estatura se abalanzan sobre los asientos libres, sin importarles lo que se les interponga en el camino.

Otro grupo digno de mención son las mofetas, o lo que es lo mismo, algunos señores que “olvidan” los rituales diarios de aseo personal. En situaciones de aforo máximo, sobre todo cuando alzan los brazos para asirse a las barras del techo, despiden cierto“perfume”, y que aunque en este caso los haya denominado como mofetas, también puede decirse que huelen a tigre.
Después tenemos los bueyes, que a fuerza de empujones y cabezazos son capaces de entrar en un vagón donde ya no cabe ni un alfiler; los jilgueros, que llevan la música de los auriculares tan alta como para que la escuche medio tren; los lirones, que roncan incluso a los tres segundos de sentarse; y así podría seguir hasta llenar varias páginas, pero no es esa mi intención.
Ahora que de nuevo me encuentro ociosa no se muy bien lo que voy a hacer las próximas semanas, probablemente devore unos cuantos libros, pero lo que seguro que no haré será echar de menos la particular fauna que transita las entrañas de la capital.


Muy cierto y divertido.
Te esoy leyendo desde tu experiencia en Amberes (te preguntarás quién coño soy)a tí a varios “Erasmus” más. Es una experiencia que yo no he tenido, ni ya podré tener, y que me encanta.
la verdad es que pensé que al volver a Madrid (me encanta eso de Madriguera, es acertadísimo)dejaría de postear, pero como no ha sido así..pues aquí sigo ya también.
Aprovecho para mandarte un saludo y un beso
Comment Por Marisa ;— July 31, 2006 @ 12:49 pm
Aclaro la última frase que la escrito con los pies.
Queria decir que “dejariaS de postear”.
Y que “aquí sigo YO también”.
Comment Por Marisa ;— July 31, 2006 @ 12:52 pm
Hola Marisa, bienvenida a este pequeño nuevo rincón de internet. un abrazo
Comment Por Marta ;— July 31, 2006 @ 3:40 pm
Me viene fenomenal tu descripción de la fauna porque a partir de septiembre tendré que viajar por las entrañas. Me fijaré para apartarme (si puedo) de las mofetas, que recién desayunada no debe ser muy agradable.
Comment Por FdA ;— August 1, 2006 @ 12:04 am
Bueno aparte de leer podrías cojer la bici para no perder las buenas costumbres. Así serías la primera ciclista urbana de Madrid
. Igual te llevan a las Olimpiadas del 2016
Comment Por Jorge ;— August 1, 2006 @ 10:11 am
Jaja! Si, yo empecé a trabajar el lunes y me he topado de nuevo con la fauna del metro.. ainss… y eso que dicen que Madrid se queda vacío en agosto… pues debe ser que a las 8 de la mañana todos los madrileños se suben a la linea 5 de metro porque va lleno hasta los topes!!
Un beso!
Comment Por Isa ;— August 2, 2006 @ 11:23 pm
Puedes aprovechar para ir de museos, salir al campo o tratar de atrapar musarañas. Pensaba que le ibas a enseñar la ciudad a algún visitante nórdico este verano.
Aquí arriba POR FIN se acabó el calor y llueve todos y cada uno de los días. Es maravilloso.
Comment Por sulaco ;— August 4, 2006 @ 11:55 am
si, bueno, enseñaré la ciudad a un visitante nórdico, pero para eso falta una semana
Comment Por Marta ;— August 4, 2006 @ 5:48 pm
En Sevilla no hay metro y en el de Hamburgo nunca me pasaba eso… pero en el de Madrid, el día que salíamos hacia Canadá, aparecieron tres individuos de una nueva especie: tortugas, porque van cargando con un mochilón a la espalda y no ven a quien dan. Sorry si molestamos a alguien aquel martes a las 8 de la mañana…
Comment Por Elenita ;— August 7, 2006 @ 2:32 pm
Hey marta, ya veo que estás teniendo una pequeña psicosis post-amberes ( que no se si se corresponde litealemente con el post-erasmus).
Yo tb regresé a las tierras madrileñas y trabajando un poquitito, as average!
Cuidate. 1 besito
Comment Por tripmate ;— August 25, 2006 @ 7:39 pm