No se si está recogido dentro de la ley de Murphy, pero no deja de ser curioso que en el verano más seco de la historia de España se ponga a llover justo el día que me voy de acampada.
Un día después de la visita a Toledo, y tras haber logrado cambiar la rana por un Clio nuevecito, nos dirigimos hacia el norte bajo un espeso banco de lluvia. Como desde que volví de Amberes había visto llover sólo un día yo estaba encantada con el chaparrón. Si hay que mojarse en las vacaciones, una se moja. No hay problema. Todo sea por que mejorar la sequía. Por su parte, a mi tulipán le daba
igual conducir bajo la lluvia; decía que así se sentía como en casa. Dejamos las nubes atrás al cruzar la sierra y en Segovia ya no llovía.
Acueducto, alcázar y demás iconos segovianos vistos (y después de ver otra vez mogollón de espadas pero ningún sello) nos fuimos al Cañón del Río Lobos, en Soria. No sé si alguno conocerá la provincia, pero yo personalmente estoy enamorada del paisaje soriano. Su tierra roja, sus riscos, la limpieza del aire, los buitres,… no me cansa, y eso que voy cada verano.

Nos quedamos a dormir en el camping del Cañón del Río Lobos, que de todos en los que estuve los días posteriores, fue el que más me gustó. Los aseos y las duchas estaban muy limpios y entre parcelita y parcelita había un seto para dar un poco de privacidad a cada tienda. No es que tenga nada en contra de relacionarme con la gente, pero hay días que no me apetece ver como cena o como se saca un moco el señor de la tienda de al lado. Inconvenientes: la rasca que hace en cuanto se pone el sol. Pero eso también es uno de los atractivos de la zona. Quien vaya a Soria que no espere calorcillo veraniego.


Pues ahora nos estamos achicharrando en Soria…
Comment Por oria ;— September 4, 2006 @ 4:20 pm
en serio?, bueno, yo me referia mas que nada a por la noche, que no es como en madrid, que ayer por la noche teníamos 30grados.
Comment Por Marta ;— September 4, 2006 @ 6:27 pm